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domingo, 15 de enero de 2017

TOSSA DE MAR I : LOS ORIGENES



Hoy encaminamos nuestros pasos a Tossa de Mar.

Se trata de un bellísimo municipio de la comarca de la Selva, en el sector de la comarca accidentado por la Cordillera Litoral, en plena Costa Brava. 

Aquí se funde el mar con las escarpadas montañas, un paisaje inolvidable de una belleza sin par.


Al margen de la belleza natural, las playas y calas, la villa posee numerosos tesoros que vale la pena descubrir, con un rico patrimonio arquitectónico y un interesante y rico pasado del que considero merece dos entradas para no extenderme demasiado.

Tossa cuenta con una ciudad antigua, la Vila Vella, con un castillo y una muralla del siglo XII al XIV.


El recinto amurallado es el emblema del municipio y lo encontramos situado en una ladera de la montaña.

La Vila Vella fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931.

Actualmente es el único ejemplo de población medieval fortificada que aún se conserva en el litoral catalán.

En lo referente al alojamiento, dispone de gran variedad de servicios tanto hoteleros como cámpings así como en lo referente a restauración.


Si viajamos en coche desde Barcelona hay dos alternativas posibles:

1- Tomar la Autopista A-7 hasta la salida 94, incorporarte en la C-35 e incorporarte a la GI-681 hacia la Ctra. Blanes a Sant Feliu/GI-682.

2- Tomar la C-32 hasta la salida 134 y seguir la GI-600 hacia la Ctra. Blanes a Sant Feliu/GI-682


Si viajamos en coche desde Girona, lo mejor es tomar la C-65 y luego incorporarnos a la GI- 681 hacia la Ctra. Blanes a Sant Feliu/GI-682.

En tren se puede llegar desde la estación de Sants, en Barcelona, o desde Girona, en ambos casos la estación más cercana es la de Blanes, luego hay que tomar el autobús.


Hay dos compañías que llegan a Tossa:

Una es SARFA, que lo hace desde Girona, Palafrugell y Barcelona.
La otra es Pujol i Pujol, que llega desde Lloret de Mar y Blanes.

La estación de autobuses de Tossa, se encuentra en Av. de la Vila de Lloret S/N.


Conozcamos un poco la interesante historia de Tossa de Mar:

Según los arqueólogos, Tossa de Mar ya se hallaba colonizado desde el tiempo prehistórico, en el Neolítico.

Dólmenes, menhires y cavidades, así como utensilios de piedra y la cerámica de diferentes excavaciones así lo confirman.  


Los primeros asentamientos en Tossa de Mar se sitúan unos 5000 años antes de Jesucristo.

Las monedas, objetos y fragmentos de cerámica encontrados y realizados aproximadamente 200 a.C.  prueban, en la época siguiente, la presencia de los Íberos desde el año 1000 a.C.

Según los arqueólogos se supone que los Íberos ya utilizaban Tossa de Mar como puerto, como más tarde lo hicieron también los romanos.


Los arqueólogos atribuyen a numerosos lugares de la región de Tossa los establecimientos de los Iberos, entre otros también el terreno donde se encuentra la villa romana dels Ametllers y el borde del camino que lleva hoy hacia el faro.

Los romanos comenzaron a poblar a Tossa, a la que entonces llamaban Turissa, a partir del año 100.  


Por los objetos encontrados se deduce que los romanos cultivaban en aquella época las viñas, habían elaborado vino y aceite de oliva en esta ciudad.

Varias excavaciones han puesto al descubierto algunas villas romanas, como la Masía Carbotí, la de Ses Encinas y la villa romana dels Ametllers, que se puede visitar.


En 1914, el doctor Ignasi Melé descubrió, gracias a unas obras que se realizaban ante el hospital de San Miguel, la villa romana dels Ametllers construida entre los siglo I y VI a. C.

Cerca de la urbanización de Santa María de Llorell, en la carretera de Tossa a Hostalric, en 1984, se descubrió una segunda villa fechada entre los siglos I aC y I dC, en 1996, una tercera en la zona boscosa conocida como ses Encinas, del mismo período. 


En el año 2014, en el bosque de Mas d'en Hierro, próximo a la carretera de Tossa en Llagostera, fue descubierto un nuevo yacimiento romano, consistente en los restos de construcciones dedicadas a tareas agrícolas.

La villa romana dels Ametllers se encuentra situada en el centro de Tossa, muy cerca de la oficina de turismo y la estación de autobuses.  


Se trata de una villa romana de grandes dimensiones, siendo una de las más importantes de Cataluña
y el yacimiento arqueológico más grande que se ha encontrado en la zona.  
 

 Melé hizo las primeras excavaciones en las que aparecieron habitaciones romanas y un molino de aceite. 


Dichas excavaciones fueron continuadas por el profesor Adolf Schulten, que encontró las habitaciones principales que conservaban pavimentos de mosaicos, uno de ellos con el nombre del propietario de la villa hasta principio del siglo V: Salvo Vitale Felix Turissa. 

La inscripción Turissa, es el nombre romano de Tossa.
No obstante, el nombre Turissa proviene probablemente de los Iberos que ya la nombraban así.


Más adelante, l'Institut d'Estudis Catalans descubrió un muro de 30 m de longitud y en 1933, el arqueólogo Alberto del Castillo por encargo del Museu d'Arqueología de Barcelona y del ayuntamiento de la ciudad, encontró un hipocausto (sistema de calefacción por aire caliente) y una piscina. 

Esta villa, obra de los siglos II-IV de nuestra era, en las laderas de la montaña, cerca del poblado ibero-romano del cabo de Tossa, fue centro de una explotación agrícola de vino, aceite y salazón.


Disponía de piscina, fuente, mosaicos y un comedor, más tarde se utilizó como necrópoli.

Los objetos que se encontraron en el lugar de la excavación prueban que los romanos no sólo elaboraron vino, sino que también habían producido grandes cantidades en aceite de oliva.


Mientras que algunos mosaicos todavía se encuentran en las ruinas de los edificios en el lugar de la excavación, las estatuas de marmol de Apolo y de Mercurio, las columnas, objetos de bronce, las monedas y otros objetos de uso diario del tiempo romano se hallan expuestos en el museo municipal de Tossa que se encuentra en la Vila Vella.


Fundada en el siglo I aC, esta villa se mantuvo activa hasta los siglos V o VI dC. 
  
La primitiva Villa romana dels Ametllers estaba dividida en dos partes, la pars urbana o lo que es lo mismo, la parte noble o zona residencial, una mansión lujosa donde vivían los propietarios y que disponía de términos propios, y la pars fructuaria, o parte dedicada a la agricultura y la zona de producción.


La actividad económica principal era la exportación de vinos y tuvo su período de esplendor entre los siglos I a.C. y I d.C., concretamente en el período augustal.

Se descubrieron mosaicos del siglo III-IV, algunos conservados in situ y otros en el Museo Municipal.  


Separada de la parte anterior por un muro de cinco metros, se situaba la zona de producción de aceite y vino, con cuatro prensas y una cisterna donde se recogía el mosto. 


En el siglo VIII Tossa fue invadida por los árabes, de Turissa se llamó primero Tursam y luego Tursa.


Esta influencia y posteriormente la reconquista y el período feudal con su revolución de la agricultura, terminaron por romper la forma de producción agrícola que se venía ejerciendo desde la llegada de los romanos.


Hemos conocido un poco los orígenes de Tossa, vayamos ahora a los origenes del castillo, la muralla y la época medieval que convirtieron Tossa en la que conocemos actualmente.

Vayamos por partes y adentrémonos en la historia: 


LA EDAD MEDIA

La primera mención de Tossa en la edad media es del 966, en un documento donde los albaceas del conde Miró de Barcelona hacen donación al monasterio de Ripoll del alodio de Tossa.  

En el mismo documento figuran ya la iglesia de San Vicenç, advocación que la parroquia de Tossa siempre ha tenido, la iglesia de Saint-Lions y el monte o roca Paula, hoy llamado cerro de Pola. 

El mismo alodio fue ratificado en Ripoll por el conde Borrell en el año 992.

Parece que inicialmente la señoría del monasterio sobre Tossa no fue suficientemente respetada por los condes: los años 1096 y 1097, los condes Berenguer Ramón II y Ramón Berenguer III reconfirmar sus derechos, ratificados el mismo 1097 por una bula del papa Urbano II. 

En 1187 el abad de Ripoll mandaba erigir el castillo de Tossa en la parroquia de San Vicenç de Tossa, en lugar llamado monte Guardí (montis Guardini) y dictaba una serie de disposiciones, que constituyen una verdadera carta de población, por las que concedía los habitantes la facultad de construir casas dentro y fuera del recinto fortificado, lo que daría lugar a la formación de la Vila Vella y regulaba las relaciones de dependencia con el monasterio. 




A pesar de que liberaba a los tossenses los malos usos, era muy rigurosa en el ejercicio de los derechos señoriales, sobre todo en cuanto a la pesca, precisamente la principal ocupación de los vecinos. 

 Pronto comenzaron los conflictos derivados de la interpretación de este punto y los pescadores de la costa no dependientes del monasterio, los de Sant Feliu de Guixols, Palafrugell, etc. se resistieron a satisfacer los diezmos y la lezda de la pesca efectuada dentro del término de Tossa, pero Ripoll consiguió de Alfonso II el casto en 1189 un privilegio en el que ordenó que cualquiera que pescara en el término del castillo de Tossa debería pagar tributo al monasterio de Ripoll. 

 Después Ramón Berenguer III y el Papa Urbano II con su bula confirmaron los antiguos derechos que el Monasterio de Ripoll tenía sobre Tossa.

Hay que remarcar que el 1420 los pescadores se negaron a pagar el tributo de pesca, denominado "castellatge del peix" al monasterio de Ripoll si, Pere de Riera, su abad, a cambio no prestaba los debidos servicios de vigilancia del castillo.

Este régimen de "castellatge del peix" perduró prácticamente hasta el fin del Antiguo Régimen y los movimientos de resistencia de los vecinos de Tossa que se produjeron a lo largo de los siglos culminaron en un pleito presentado a mediados del siglo XVIII contra los antiguos derechos y prerrogativas señoriales del monasterio de Ripoll.


En 1764 el Consejo de Castilla confirmaba los diezmos del monasterio, pero amparándose en las disposiciones sobre libertad de comercio promulgadas por Carlos III, los vecinos consiguieron en 1784 una carta real que suprimía la exacción del diezmo.

Los habitantes de Tossa todavía promovieron un nuevo pleito el mismo 1784 ante la audiencia de Barcelona. 


 Por otra parte, la donación que hizo Jaime II a su cuñado Ot de Montcada el Viejo del castillo de Tossa en franco alodio, junto con toda otra cuadrilla de importantes donaciones (que luego formaron la baronía de Llagostera), motivó protestas de abades ripolleses, que fueron los que ejercieron de hecho la jurisdicción. 


Desde mediados del siglo XIV el monasterio concedió la alcaldía (al cargo de alcalde fue unido el de castlà y alcalde de saco) a sucesivas familias: 

Primero la familia Soler, Bernardo y su hijo Arnau, en 1371 pasó la alcaldía a la familia Riera por venta; posteriormente, por matrimonio a la familia Vern en 1659 y pronto, también por matrimonio a la familia Falguera.


 Hasta aquí hemos conocido los orígenes de Tossa, aún nos queda mucho por conocer. 


En nuestro próximo post conoceremos y recorreremos sus monumentos emblemáticos y su rica cultura, nos vemos en el siguiente post.




miércoles, 11 de noviembre de 2015

SAVERNE Y SUS CASTILLOS DE HAUT - BARR Y ROHAN

Hoy nuestros pasos nos llevan a la hermosa región de la Alsacia, recorreremos sus llanuras y bosques, conoceremos su pasado y lo integraremos en el presente.

Cuando descubrió la Región de Saverne, Luis XIV exclamó "Ah, el hermoso jardín que es!"
  
Para llegar, depende de nuestro orígen, por ejemplo, como en nuestro caso, desde París, tomaremos la carretera A4 dirección Meaux y continuaremos hacia Reims. 

Seguimos por la misma carretera hacia Metz y continuaremos por la misma A4 hasta llegar a Saverne.

Si nuestro origen es saliendo por el paso fronterizo de la Junquera, tomaremos la A9 dirección Nîmes, seguimos hacia Orange, continuaremos por la carretra A7 a Valence. 

Luego por A6 de Lyon a Dijon, donde tomaremos la A31 hacia Nancy y allí la N4 a Sorrebourg y llegamos a Saverne.

Para alojarnos aquí dejo el enlace de un camping. 

En temporada baja por ejemplo, el precio es de 14€ el forfait de dos personas, tienda y vehículo.

 http://www.vacances-seasonova.com/les-destinations-seasonova/camping-les-portes-d-alsace

También dispondremos de hoteles económicos como los F1 y Première Classe.

 http://www.accorhotels.com/fr/booking/rates.shtml?packId=45236973738

Descubriremos sus castillos y visitaremos hermosos pueblos llenos de encanto, primera parada...

Saverne, se trata de una población del NE de Francia en el departamento del Bajo Rin, región de la Alsacia.

Situada a los pies del macizo de los Vosgos en la orilla del Zorn, a unos 40 km al oeste de Estrasburgo, con algo más de 10.000 habitantes y una amplia historia que se refleja en monumentos diversos.



Ciudad del NE de Francia, perteneciente al departamento del Bajo Rin (región de Alsacia), situada a los pies del macizo de los Vosgos, a unos 40 km de Estrasburgo - See more at: http://www.lahistoriaconmapas.com/historia/geografia-e-historia-de-saverne-francia/#sthash.3iOwmCdX.dpuf
Ciudad del NE de Francia, perteneciente al departamento del Bajo Rin (región de Alsacia), situada a los pies del macizo de los Vosgos, a unos 40 km de Estrasburgo - See more at: http://www.lahistoriaconmapas.com/historia/geografia-e-historia-de-saverne-francia/#sthash.3iOwmCdX.dpufSaverne ocupa un lugar clave ya que está en la entrada de la llanura renana, controlando las vías que unen París y Estrasburgo. 
Con el respaldo de los Vosgos, siempre ha sido un paso importante hacia la conexión de la meseta y la llanura de la Alsacia-Lorena. 


En el entorno del lugar se halla la vieja abadía de Marmoutier, con una bella portada de estilo románico; el jardín botánico del Col de Saverne y el castillo de Haut-Barr. 

Éste perteneció en el medievo a los obispos de Estrasburgo, denominado por su ubicación el Ojo de Alsacia.


El castillo de Haut-Barr es un castillo medieval en semi ruinas que se halla situado a 458 m de altitud en la localidad francesa de Saverne, en el departamento de Bas-Rhin.

Fue clasificado como monumento histórico a partir de octubre  de 1874.


Para llegar a él desde Saverne, seguir la carretera D 1004 y luego por la D 171.

Dicho castillo se encuentra ubicado sobre una barra de piedra arenisca imponente que consta de tres rocas.


Gracias a su ubicación permite el control de los Vosgos del Norte, dominando así la ciudad de Saverne; se lo llama el “ojo de Alsacia” por la vista espectacular que ofrece sobre Alsacia y los Vosgos.


Construido en 1170 para vigilar el valle del Zorn y la llanura de Alsacia por los obispos de Estrasburgo, se transforma y restaura en el siglo XIV.

La primera parte del castillo fue construido a principios del siglo XII, en piedra de arenisca.

El rector de Westfalia ordenó la destrucción de varios castillos, entre ellos el Haut-Barr, pero durante la Guerra de Sucesión Española, los soldados decidieron regresar a la fortaleza. 

No hay que olvidar que el rey Carlos V de España era a su vez Carlos I de Alemania.



El castillo fue abandonado en 1770, pero seguiría estando ocupado hasta la Revolución francesa.

Citado por primera vez en 1123, es reconstruido y derribado en sucesivas ocasiones entre ellas por el terremoto de 1356, durante la guerra de los treinta años.

Permanecen del edificio original un hogar señorial y una capilla de estilo románico

Una escalera conduce a la cumbre de la roca situada el más al norte que constituía en realidad el torreón del castillo.


Hoy día se accede a él por una puerta de entrada llamada Renacimiento, construida en 1583 que desemboca en una pequeña explanada delante de la capilla.


El hogar de estilo románico ocupaba la roca central, del que se puede ver hoy día un oculus, de las rajas de alumbrados así como de las ventanas geminadas.


 
Una pasarela llamada el puente del diablo permite acceder al Markfels, la tercera roca situada al sur del edificio y que completaba el sistema defensivo de castillo.

La capilla consta de una nave románica y un coro gótico con mirador.

Muchos otros restos, como la torre de artillería, troneras de tiro, pilastras ventanas son también interesantes.


 Ahora regresemos a Saverne.

Situado a las puertas del Parc Naturel Régional des Vosges du Nord y de las fronteras de Lorena, se ha mantenido como un hermoso jardín.


En la época romana la ciudad fue fortificada y se convirtió en un campamento romano llamado "Tres Tabenae". Era la vía natural romana que conectaba Estrasburgo con Metz utilizada para dominar esa ruta estratégica.


Saverne conserva todavía resquicios de su papel histórico en su vida pasada: restos de murallas romanas, la muralla medieval, la iglesia claustro románico, casas con entramados de madera...

La ciudad aparece en un sitio natural excepcional, a los pies de las colinas boscosas, coronadas de castillos-fortalezas que la rodean, centinelas excelentes y eternos.

Saverne también ha pasado a la historia por hechos bélicos, algunos como la revuelta de los Rustauds, en el siglo XVI, que fueron exterminados sin compasión por los soldados del duque de Lorena.

También fue lugar de duros combates durante la segunda Guerra Mundial. 


En la ciudad se pueden ver diversas edificaciones tradicionales de entramados de madera.

La más conocida es la casa Katz, en la Grand Rue, de inicios del XVII y bella estructura, aunque abundan otros ejemplos de los siglos XVII al XIX. 

Saverne tiene un bello Jardín de Rosas a la orilla del Zorn, donde se cultivan 450 variedades de rosales. Cada año se celebra allí la fiesta de la rosa.


Su entorno natural, de gran riqueza biológica y paisajística, se encuentra protegida bajo la figura de Parque Natural Regional y de Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Dentro de la villa destaca el Jardín Botánico, con una extensión superficial aproximada de 2,5 has. - See more at: http://www.lahistoriaconmapas.com/historia/geografia-e-historia-de-saverne-francia/#sthash.3iOwmCdX.dpuf
Por el lugar pasa el canal del Marne al Rin, que tiene aquí un pequeño puerto, en pleno casco urbano. 

Su entorno natural, de gran riqueza biológica y paisajística, se encuentra protegida bajo la figura de Parque Natural Regional y de Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Dentro de la villa destaca el Jardín Botánico, con una extensión superficial aproximada de 2,5 has. - See more at: http://www.lahistoriaconmapas.com/historia/geografia-e-historia-de-saverne-francia/#sthash.3iOwmCdX.dpufPor el lugar pasa el canal del Marne al Rin, que tiene aquí un pequeño puerto, en pleno casco urbano. En el entorno del lugar se halla la vieja abadía de Marmoutier, con una bella portada de estilo románico; el jardín botánico del Col de Saverne y el castillo de Haut-Barr, que perteneció en el medievo a los obispos de Estrasburgo, denominado por su ubicación el Ojo de Alsacia.

Su entorno natural, de gran riqueza biológica y paisajística, se encuentra protegida bajo la figura de Parque Natural Regional y de Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Dentro de la villa destaca el Jardín Botánico, con una extensión superficial aproximada de 2,5 has. - See more at: http://www.lahistoriaconmapas.com/historia/geografia-e-historia-de-saverne-francia/#sthash.3iOwmCdX.dpufCada año se celebra la fiesta de la Rosa. Por el lugar pasa el canal del Marne al Rin, que tiene aquí un pequeño puerto, en pleno casco urbano. En el entorno del lugar se halla la vieja abadía de Marmoutier, con una bella portada de estilo románico; el jardín botánico del Col de Saverne y el castillo de Haut-Barr, que perteneció en el medievo a los obispos de Estrasburgo, denominado por su ubicación el Ojo de Alsacia.
Pero sobre todo, el principal monumento de la ciudad es el majestuoso castillo de Rohan.

Si, se llama así pero no nos confundamos, nada tiene que ver con el también famoso reino de Rohan del Señor de los Anillos.

El castillo fue reconstruido por iniciativa de Salins de Montfort con la ayuda del cardenal Louis René de Rohan en el siglo XVIII. 


Con su fachada neoclásica inmensa, recuerda la gloria de los Príncipes Obispos reflejando el papel histórico de Saverne, sede de la diócesis durante varios siglos.

Perteneció a los obispos de Estrasburgo y fue cedido al estado en el S. XIX.
En el estuvieron alguna vez reyes franceses como Luis XIV, Luis XV o Napoleón III.

Cuando el obispo de Estrasburgo fue expulsado por los burgueses se refugió en Saverne que llegó a ser sede episcopal.

A este obispo se le conoce como el sobrenombre del "Cardenal del Collar", por haber sido el instigador del famoso asunto del collar de la Reina Maria Antonieta del que luego contaremos su historia.

Posteriormente, el castillo fue ampliado en tiempos de Napoleón III, que lo transformó en centro de residencia de las viudas de altos funcionarios del Estado.

En la actualidad alberga un museo, creado por el municipio en 1858, una escuela, un albergue juvenil y un espacio cultural.

El museo tiene numerosas piezas del pasado galoromano y otros elementos varios, entre ellos esculturas medievales.

Es, después de los de Estrasburgo y Colmar, el museo municipal de Alsacia más antiguo.

El museo se distribuye en tres secciones:

La primera, consagrada a la arqueología, presenta entre otras cosas los ricos descubrimientos del período galorromano.

La segunda, denominada arte e historia, presenta una espléndida colección de estatuas religiosas en madera polícroma.

La tercera sección se consagra a Louise Weiss, periodista que dedicó su vida a la idea europea y a los derechos de las mujeres y que regaló de sus colecciones al museo de Saverne: objetos etnográficos, artes decorativas, pinturas y dibujos de los siglos XIX y XX.

La iglesia parroquial es antigua, fue reconstruida en el entorno del XV, pero conservando el campanario románico del XII.

En el interior conserva tumbas episcopales, diversas esculturas y bajorrelieves de los siglos XV y XVI además de vidrieras de la misma época.

El claustro de los Recoletos, de forma ojival, formó parte de un convento construido en 1303 por los agustinos de Obersteigen. 

Conserva algunas pinturas murales del XVII.

Regularmente se ofrecen en él conferencias y exposiciones temporales.

HORARIOS:

Temporada baja: abierto el lunes y de miércoles a viernes de 14:00 a 18:00.

Los fines de semana de 10:00 a 12:00 y 14:00 a 18:00.

Temporada alta: de miércoles a lunes y los días festivos de 10:00 a 12:00 y 14:00 a 18:00.

PRECIOS:

Gratuito hasta 16 años. 

Adulto: 3,10 € (tarifa reducida: 2,60 €). 

Grupo (10 personas): 2,60 €. 

Visita del museo y accesos al techo del castillo: 4,30 €. Visita guiada.

Una iniciativa muy simpática del museo permite acceder a los techos del castillo cuando las condiciones meteorológicas lo permiten (de 14 a 16:00, salida todas las medias horas, una guía acompañará sobre los techos a los visitantes que tengan billete). 

 Vayamos ahora con la historia de los diamantes de Maria Antonieta:

La historia comienza cuando el Cardenal Louis de Rohan-Guéméné entabla amistad con la condesa de Valois de la Motte. 

El Cardenal Rohan, que ambicionaba ser primer ministro de Francia, había entendido que tal nombramiento dependía fundamentalmente de la amistad con la reina María Antonieta, la cual, influenciada por su madre María Teresa de Austria, le detestaba. 



La única manera posible de llegar al cargo de primer ministro era reconciliarse con la reina. 

La condesa de Valois, había difundido por París que ella tenia una estrecha amistad con la reina.

Ésto le llevó a indicar a Rohan que si tenía ciertas atenciones hacia la reina, éstas no sólo serían bienvenidas, sino que conducirían a una reconciliación. 


Engañado por todos, Rohan creyó ver un velado cambio de actitud de la reina hacia él, lo que le animó a seguir los consejos de la condesa de Valois. 

Las atenciones hacia María Antonieta culminaron cuando la condesa sugirió a Rohan que se hiciera cargo de la compra de un maravilloso collar de diamantes valorado en dos millones. 

El famoso collar, fue comprado por Rohan en nombre de la reina, la cual abonaría al mismo, a plazos, sólo el coste del mismo. 

Como la reina era famosa por sus muchas deudas acumuladas, el Cardenal asumió la compra y entregó en medio de gran secreto el collar a la Condesa de Valois, para que se lo diera a la reina. 

Sin embargo, la condesa de Valois se quedó con el collar, lo desmontó y empezó a vender los diamantes del mismo. 


Cuando, llego el pago del primer plazo, se destapó la estafa, Rohan fue arrestado por el rey acusado de haber usado el nombre de la reina sin derecho. 

El juicio de 1786 se resolvió con la absolución de Rohan, que fue recibida con entusiasmo general y considerada como una victoria sobre la corte y la muy impopular reina. 


La Condesa de la Motte fue condenada a cadena perpetua en Salpêtrière, después de ser azotada y marcada con hierros candentes en ambos hombros con la "V" de voleur (ladrón)

Dicen que luchó tanto que una de las marcas se la aplicaron en el pecho.


A pesar de ello, fue privado de su oficio de gran limosnero y exiliado a la abadía de Chaise-Dieu. 

Hasta aquí la historia de los diamantes y nuestra visita a Saverne.

Proxima parada, Strasbourg.